Tri -Racing

Tri -Racing
Triatlhon team

jueves 2 de septiembre de 2010

Triatlón… con “T” mayúscula.

Veracruz, puerto de muchas tradiciones, hasta hace poco todas asociadas a la conquista, la danza, la gastronomía y que tal su pueblo alegre y siempre de fiesta?, sin embargo de 16 años para acá se ha consolidado una nueva tradición y esta consiste en albergar la prueba de Triatlón más importante de la República Mexicana y muchos apuestan a que con sus casi tres mil participantes debe de ser la más concurrida de toda America Latina.

Y así es como arrollado por estas nuevas tradiciones, hace 4 años participo en mi primer Triatlón haciendo solo el relevo ciclista, junto con dos buenos amigos Pepe y Beto, ellos haciendo la parte de nado y carrera respectivamente y es en este 2010 año en el que los tres decidimos adelantarnos a la apocalipsis vaticinada por los Mayas para el 2012 , para no quedarnos sin la oportunidad de hacer un Triatlón Olímpico completo, cada quien por su parte.

El día de la prueba hay que vivirla para sentir toda la energía que ahí se respira, es una verdadera macro fiesta deportiva, alegre, intensa, repleta de pasajes dignos de recordarse toda la vida, mucha gente la mayoría alejada del deporte se pregunta el porque participar si no vas a ganar, bastaría con que estuvieran ahí un día para que se convencieran de la larga lista de razones… además quien dice que no se va a ganar?... estamos trabajando.

Sábado 28 de Agosto 2010, día en que he decidido nadar 1500 mts en el mar, rodar 40K en el boulevard de Veracruz y correr 10K en las calles de la ciudad, despierto 5:30 AM, antes de que suene el despertador y salto de la cama para darme cuenta que los vientos del norte que había un día anterior han desaparecido y no se veían rastros de nubes con lluvia por ningún lado, iba a ser un gran día.

Trisuit puesto y mochila cuidadosamente armada un día antes, manejo con dirección a la zona de transición del evento, el amanecer despunta en el horizonte y mientras camino por el asfalto suena música alegre y motivadora en los altoparlantes, me pregunto si los organizadores en verdad saben lo mucho que motiva esa parte?, yo creo que si lo saben porque se refleja en el rostro de todos.

Encuentro mi bicicleta que un día antes había posicionado en la zona de transición, saludo a Kevin con gripa pero que no falla, Edgar Coach-inito, Max Zilli que no falta a ningún evento, Pomos siempre tan serio, Berrrnardito nuestra arma secreta, Beto y Pepe también estrenándose e infinidad de amigos jarochos atletas, en este punto los nervios y la ansiedad de días anteriores estaban convertidos en concentración en el detalle.

10 minutos, acomodo todo y a bajar a la playa, hora de calentar antes del arranque, pisando la arena la confianza empieza a subir, nado algunos metros durante 20 minutos y los nervios desaparecen por completo, la confianza me inunda, claro, eso hasta que platicando con el buen Gus, Kike, Bernar y Fer nos damos cuenta que una de las boyas esta en casa de su lejos!!!, la salida era una escollera antes del torremar y esa boya estaba prácticamente a la altura de la plaza de los valores, óigame no! , esa distancia en los triatloncitos nada mas la hacían los nadadores, uff… nunca muere la esperanza de que salga alguna lanchita de última hora a reacomodar la boya que seguramente y equivocadamente la hubiesen puesto mas lejos de lo debido, pero no, esa era su posición final y correcta.

Después de que salen en diferentes oleadas algunos grupos se escucha en el sonido local, “Categoría “E” (la “E” es de excelentes yo creo) a zona de arranque”, minutos antes saludo a Mario super coach de tri-racing que me da buenos ánimos y últimos tips, Acuazaira por ahí a ver si por telepatía le volaba algo de sapiencia acuática y Eddy con la porra y foto oportuna justo antes de arrancar… de manera que estaba la mesa servida, buen entrenamiento, excelente día, cero lesiones, amigos por todas partes… a darle.

Goggles en su lugar y suena la sirena de salida, todo el grupo como de 150 personas transforma el calmo mar de la mañana en una fiesta de espuma, brazos y piernas por todos lados, que hay que ir sorteando para no sufrir ningún percance, nado con soltura, seguro de haber tenido buenos entrenamientos de muchos metros diarios, sin embargo me domina la precaución de nunca haber nadado 1500 mts seguidos en un mar donde no hay oportunidad de poner pie en el suelo, ayuda mucho al sentimiento de seguridad el hecho de que hay varios Kayaks, salvavidas y lanchas en el recorrido. Y así van transcurriendo las boyas, me entretengo con el paisaje y muchos pensamientos triunfalistas que me ayudan a seguir. Dos boyas antes del final , entre cada brazada veo cercana la plaza de los valores y me da gusto el estar siendo parte de ese grupo de brazos en movimiento infinito que ven desde la orilla los espectadores, sigo nadando y cometo el error de acercarme demasiado a otro competidor, que me pega certero codazo en el ojo izquierdo que me entierra el goggle en la cara, sheesh, primer golpe que me confirma tantas leyendas urbanas que se escuchan de la fase de nado. Ultima boya, por fin, voy a llegar, me quito los goggles , la gorra y a correr, en la playa Mario, Carlos Durán y varios tri-racings en la porra que anima al ver gente conocida.

Casco, lentes, tomo mi bici y a recorrer la larga zona de transición, monto y a empezar a rodar, acomodar los pies en los zapatos y listo, esto es lo mío, a buscar alguna rueda con quien trabajar para hacer el recorrido más rápido, tomar mucha agua, inclusive a comer una galleta, todo eso permite la fase de ciclismo, por cierto Mucinho que bonito es el ciclismo jeje. Encuentro un par de participantes que van a velocidad ideal y aprovecho para trabajar con ellos, posteriormente pasa un grupo mas numeroso que aun cuando iban más rápido que mi promedio, me pego durante casi una vuelta completa , lo que sin duda fue bueno. Los comentarios de compañerismo no se hacen esperar, “pegate”, “vamos tu puedes”, “echale” y se encuentra de todo en el camino, unas maquinas impresionantes que dejan escuchar el zumbido de las ruedas de carbón haciendo cambios exactos y no falta el atleta improvisado que en sus ánimos por participar decide tomar la bici de montaña arrumbada que tiene por ahí y hace la prueba, bien por ambos.

Primer vuelta, todo excelente, Eddy, Betza, Pao, Meche, tomando fotos y en la porra dando muchos ánimos, de manera que empieza la segunda vuelta, todo iba muy bien, hasta que una chica da una vuelta en “U” y veo como resbalan sus llantas y cae al pavimento 15 mts delante de mi, se escuchan comentarios solidarios de varios competidores de enojo y desesperación al ver que alguien cae, nos tranquiliza ver que se levanta rápido, sin embargo en la confusión, otro ciclista del mismo uniforme que ella se detiene mas adelante en medio de la calle, le grito! , no alcanzo a frenar y me preparo para caer, lo golpeo en la espalda con mi hombro izquierdo, alcanzo a sacar el pie derecho del clip y por alguna razón divina no me caigo… puff que bueno estuvo el susto, sigo rodando y un par de kilómetros antes de terminar iba mal agarrado al manubrio, paso por un tope de cemento y se me safa el hombro derecho ouch lonooool !!!, se vuelve a acomodar y síguele.

Listo se acaba la bici, transición deja bici, viste tenis, gorra, número y córrele… apúrale, súfrele, trotale, caminale, gateale… a pagar la factura de casi no haber entrenado la carrera, recuerdan los atletas improvisados en la bici de montaña?, ah pues esos y muchos otros más me pasaron en la carrera, había gente realmente lenta que al verlos me sorprendía el como diablos podían ir mas rápido que yo jajJAJAJAja… pero bueno pasito sufrido se fueron los 10 kilómetros, eso si un par de torceduras de tobillo, benditos hielos en el piso y escondidos en los vasos que al pisarlos con piernas cansadas me hicieron sufrir un rato.

Última recta antes de la meta y cuando escribo esta línea, me vuelve a emocionar el torrente de sentimientos positivos que me inundaron, la canción que sonaba, el recuerdo de mi Padre animándome siempre, mi familia esperándome, los amigos echando porras, el triunfo compartido con el coach, la medalla que me iban a poner al cuello… y finalmente bajo el arco cuadrado y el cerro de minutos marcados en el reloj, alce los brazos y disfrute el momento de mi bautizo como Triatleta Olímpico.

1 comentarios:

  1. Excelente Reseña Hector... Hasta quienes solo observamos y animamos, logramos vivir cada detalle de lo que escribes!!

    Gracias por Estar en Este Gran Grupo, Gracias por ser Triatleta y por ser Tri-Racing!!!

    Y muchas Felcidades por ser OLIMPICO!!!

    ResponderSuprimir