Se me pierde en la memoria el recuerdo de los días de niñez en los que aprendí a nadar, los busco y logro encontrar ese rezago de sabores dulce-amargo, al querer disfrutar de la frescura y chapuceo de las aguas sinónimo de juego, pero a su vez sentir el temor de sosobrar en las escazas profundidades de una alberca techada... muchos años después ese sentimiento me vuelve a invadir.
Y la cita obedece a un día de entrenamiento de fondo, donde la meta es nadar desde la Isla hasta la costa, rodar en bicicleta 40k y correr 10K, asemejando las distancias de un triatlón olímpico.
Llega el coach Mario con el toldo VIP, Chinosss con las hieleras, Rodo y Janet con los electrolitos, el Vic con un par de kayaks, Bernar con las chelitas, Erika con las bolsitas de agua... las cuales me parecieron fantásticas, tenian un nudito que evidenciaba el haber sido armadas a mano, eso las hacia valer mas, usualmente en los eventos tomas las bolsitas y a duras penas les das un trago y las tiras sin miramientos, en esta ocasión te la daban bien fria y la cuidabas hasta el último sorbo, plátanos y naranjas acompletaban el menú que igualaba por mucho cualquier zona de abastecimiento profesional, así fueron llegando todos los amigos y compañeros de equipo y uno que otro invitado.
Se contaban 25 nadadores listos para hacerse a la mar, mar que nos era revelada por un fabuloso amanecer, confesando enormes olas rompiendo en las escolleras, esto iba a costar trabajo. Protección civil nos hace la recomendación de no hacer el cruce completo debido al nivel de oleaje que se presenta, por lo cual se decide colocar la embarcación a la mitad del trayecto para salir nadando desde la costa, alcanzar la lancha y regresar. Se le nota un poco nervioso al adusto salvavidas que organiza la seguridad, sentimiento que mal manejado puede empezar a contagiarse, lo cual es remediado rapidamente por las palabras que inspiran confianza por parte de Mario, aconsejando a cualquiera que no se sienta en plenas capacidades físicas y emocionales el desistir en ese momento. uno, dos, tres segundos... nadie da un solo paso atrás, Charly pregunta con mirada inquisidora a Karla... "¿segura?" - "Si"... - "¿cien por ciento?"... un "Si , cien por ciento!" inmediato y definitivo por respuesta sella el pacto. Vamos tri-racing!
Todos a la playa, nombrados en 2 diferentes grupos, primero salimos los mas, emmmh, los mas... ok, los "menos rápidos", jeje... todos hablan de las olas, no hay otra cosa que se pueda platicar en ese momento, cada ola rompe en las piedras en forma violenta, mientras nosotros caminamos justo en el medio de las dos escolleras, la lancha toma su lugar a lo lejos, los kayaks al agua, uno tripulado con el Vic que sacrifica su nado por cuidarnos y el hermano de Jaquie en el otro, si no es su hermano sorry, pero es que yo los ví igualitos, jeje. Las olas son mas grandes de lo que pensaba, algunas de ellas me pasan por más de un metro sobre la cabeza, obligándonos a cortar por el medio, mientras sientes la masa de agua que resbala por los costados y busca arrancar, gorras, gogles... voluntades y lo que encuentre a su paso, la última ola me hace dudar el seguir, la violencia con la que embiste sale de lo planeado, los entrenamientos y la confianza que inunda al equipo me mantienen ahí, sigo y a las pocas brazadas viene la recompensa en un mar profundo, con olas grandes, amplias, ya sin la espuma encrespada, que permiten el nadar de manera fluida.
El regreso, oh sorpresa cuando volteas a nadar de vuelta y te das cuenta que la corriente te ha arrastrado y ahora hay que nadar casi en paralelo a la costa, con el afán de buscar la entrada entre las 2 peligrosas escolleras que nos despidieron minutos antes, me pasa un tren acuatico tri-racing, seguramente del segundo grupo, en donde AcuaZaira, si si la misma que sale antes que todo mundo en las competencias nacionales, Erika, Mayito , Isaac, Janet , Ghil ... gorras, espuma, ritmo y pum desaparecen...me hubiera encantado pegarme, pero en el medio acuatico digamos que aún no es tiempo, avanzo y por fin tengo la posición ideal para entrar entre las escolleras, asi es que a nadar derechito, buscando como punto de referencia un COSTCO enorme en el horizonte, que aparece... y desaparece, ok a la siguiente brazada y vuelve a desaparecer... ok en la siguiente ola... volteo y vuelve a desaparecer, esto de los sube y baja marítimos es bastante peculiar... jajJAjaja
Sería hasta el final del evento cuando nos enteramos que el Vic tuvo que ir a salvar a un incauto nadador que iba derechito a las escolleras sin levantar la vista, acción que le costó ser estacionado con todo y kayak por una de las olas contra las piedras del rompeolas, golpes y cortes en una de las piernas fue el saldo del revolcón que por suerte no pasó a mayores.
Todos a rodar!!!... ya donde las olas no hacen mella, ni "mello" jeje... etapa muy controlada por todos, se formán varios pelotones conforme fuimos saliendo del agua, yo me pegue un rato a un grupo de triver que iba pasando, así enganchamos a Karlita y después tuvimos que dejar a triver porque le bajaron mucho iban en plan relax, así es que nos la llevamos casi solos, buen ritmo de 32 promedio, del otro lado de la avenida veiamos al grupo mas grande que salio junto del agua custodiados por Charly , el Vic en solitario después de dejar el kayak, Bernar también solo dejando el resto, Mayito e Isaac correteandose, Serch alcanzando al pelotón demostrando los títulos ciclistas que trae al cuello ... y en un tramo del recorrido se podian ver varias familias andando en bicicleta, a baja velocidad, conviviendo y recordándonos de lo que significa un Domingo familiar en el deporte.
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